21 junio 2011





Esta cueva se ha vuelto

demasiado concurrida para mi soledad.

Necesito escaparme de vuestras miradas.

Voy allá donde vuelva a ser libre.




Quien se quiera arriesgar y buscarme,

y ponga el empeño necesario,

puede que me encuentre.

Pero, no dejare pistas.




A lo largo de estos cuatro años (desde junio del 2007),

he aprendido mucho de ti,

me has hecho reflexionar,

hacerme preguntas en voz alta y en susurros,

ahora ha llegado la hora de agradecértelo,

y decirte un hasta luego.





Cree en ti, por encima de todas las cosas.

Y usa el amor como si fuera una cucharada de mermelada.




Me da pena.

Pero, no suelo mirar atrás,

si no hacia delante donde tengo la curiosidad

de no saber que me voy a encontrar...




Un abrazo.




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